sábado, 14 de julio de 2007

Renfe considera inviable el trazado Madrid-Valencia por Cuenca para mercancías

El uso de la obsoleta línea del ferrocarril Valencia-Cuenca-Madrid para el transporte de mercancías, actualmente casi en desuso y destinada sólamente para el tránsito de pasajeros, no parece una iniciativa muy viable de acometer según constatan algunos dirigentes de Renfe. Según las opiniones del director ejecutivo de Servicios de Mercancías y Logística de la operadora pública, Francisco Bonache, así como del responsable del área Intermodal de Renfe, Carlos Mantilla, la citada posibilidad hay que «desestimarla» dada la incapacidad de esas vías para soportar el peso de los trenes de mercancías (unas 900 toneladas), explicaban esta semana en una conferencia organizada por el Propeller Club del Puerto de Valencia. La idea de recuperar este antiguo trazado ferroviario que une Valencia con Madrid -por Cuenca- para el transporte de productos, sobre todo contenedores, surge de la comisión de transporte e infraestructuras de la Cámara de Comercio de Valencia. La institución en manos de Arturo Virosque ha elaborado un estudio de viabilidad y de inversiones necesarias con vistas a intentar aprovechar esta vía como eje prioritario en las actividades logísticas y de transporte de la Comunitat Valenciana, principalmente del puerto, con el centro de la península. Según Virosque, «el uso de la vía de ferrocarril Valencia-Madrid, por Cuenca, para mercancías sería una de las infraestructuras más rentables de España y, además, más barata de construir que hacer un tercer carril en la actual A-3» . La Cámara de Comercio prevé presentar en breve el mencionado estudio de la comisión de infraestructuras al Ministerio de Fomento. La iniciativa cuenta con el respaldo de los operadores portuarias de Valencia, así como de diversas entidades financieras, según confirma Virosque. El proyecto de línea férrea, según los planes camerales, tendría plataformas logísticas en Utiel, Tarancón y Cuenca. En opinión de Virosque, «están fuera de lugar» los temores de Renfe sobre el uso de este trazado para el transporte de mercancías «ya que con las grandes reformas que se podrían acometer en todo el trazado, incluido el cambio de traviesas» podrían conseguir modernizar una línea «que ahora sólo sirve para pasajeros». El Puerto de Valencia es el principal usuario de la plataforma intermodal de Coslada (Puerto Seco), donde se canaliza la distribución de contenedores desde Madrid con los grandes puertos españoles.

Levante/J. L. Z

2 comentarios:

Anónimo dijo...

LA LÍNEA DE FERROCAQRRIL CONVENCIONAL MADRID-CUENCA-VALENCIA; CUENCA NECESITA OTRA VEZ UNA PLATAFORMA.
Nada comentan esos responsables de RENFE de los más de 200 millones de euros que se perdieron, después de que estuvieran incluidos en los PGE del año 2000, para la modernización de la línea de Ferrocarril Convencional Madrid-Valencia por Cuenca.
Qué perogrullada decir que el actual viario del tren, en una situación vergonzosa de abandono durante décadas, no sería capaz de soportar el peso de las 900 toneladas de alguno comboyes de mercancías
Aunque ahora del director ejecutivo de servicios de Mercancías y Logística de la Operación Pública y el responsable del Área Intermodal de RENFE; Francisco Bonache y Carlos Mantilla respectivamente, hablen de inviabilidades, no es más que un lenguaje conocido para los conquenses, es siempre más de lo mismo para entorpecer la posibilidad de conectar el primer y tercer mercado peninsular, por el camino más corto, y de tratar de impedir la competitividad de ambos mercados, y sobre todo el desarrollo de todo el potencial portuario de Valencia, con respecto al de Barcelona. No es nada nuevo.
Pero ya, por lo menos, hemos hecho que arranque el debate del Ferrocarril Convencional por Cuenca, que pasa de ser una reivindicación localista a una cuestión supra-regional. Y esto nos lleva a la memoria los tiempos más difíciles del debate por conseguir el trazado del AVE.
No podía ser con el idioma lastimero y mendicante que estuvo utilizando la extinguida “Comisión en Defensa del Ferrocarril Convencional”, porque sus integrantes estaban atados de pies y manos por los compromisos de sus partidos y entidades a nivel nacional y autonómico.
Por eso se limitaban a hacer alguna que otra declaración de cara a llamar la atención de los conquenses de a pie, sin más argumento que era para beneficio de los más desfavorecidos -y esto por sí solo, no movió a los gobiernos del Psoe y Pp a invertir decenas de millones de euros-; pero claro está, aun con parte de razón, se olvidaban de otros argumentos como la rentabilidad económica que la utilización de este corredor les supondrá a los empresarios de Madrid y Valencia, que claramente mejora en distancia, tiempo y dinero al corredor por Alcázar y Albacete -pero estas cosas, los componentes de la finiquitada Comisión, no las podían decir-; así como que el Ferrocarril Convencional le supone a Cuenca, además de la rentabilidad en materia social acercando este transporte a los menos pudientes, garantizar la vertebración de su territorio provincial -que tampoco lo podían decir-, y la potencialidad para la industrialización con una línea que nos conduce a los canales del comercio y de la riqueza.

Como todo eso en esa Comisión no se podía defender, porque entraban en competencia con sus colegas de Albacete y C. Real, se limitaban a calentar el ambiente entre la opinión de los conquenses para enfrentarlos al Gobierno de España, dependiendo de los colores que lo formaran, e intentar influir en los procesos electorales.

Pero afortunadamente aquella Comisión improductiva ya está en la historia y, seguramente, su Portavoz Ladislao Crespo o uno de sus mayores activos, el senador Luis Ayllón, decidan continuar callados -ahora con el Psoe-, como siempre lo ha estado el anterior Alcalde Cenzano, o empiecen -aunque una vez más sea a remolque de los acontecimientos que le marquen desde otras organizaciones políticas, empresariales y ciudadanas-, a utilizar otro lenguaje más eficaz y menos lastimero.

Como si de los tiempos del proceso para alcanzar el acuerdo del AVE se tratara, ya empiezan las declaraciones a favor y en contra. Y eso, que no quepa la menor duda, es por que la cosa va en serio. Ahora a los conquenses nos espera reorganizarnos y, sabiendo las dificultades, poner en marcha lo aprendido.

Que no será fácil es algo con lo que debemos contar, encontraremos los mismos obstáculos que cuando el AVE. Los mismos intereses que se opusieron, y lo seguirán haciendo, para que se despejen las conexiones directas entre Madrid y Valencia. También el empresariado de la construcción en el levante, siempre ha encontrado su mejor aliado en el nacionalismo catalán. En un artículo publicado en nuestra web de ixC, desvelábamos como una de las reuniones más complicadas que tuvo la Plataforma fue, precisamente, la que se llevó a cabo en la sede de la COEPA, siendo entonces presidente el constructor Joaquín Rocamora, fuertemente respaldado por los empresarios de su sector que defendían el falso AVE por Alcázar y Albacete. El propio Josep Lluis Carod Rovira preconizaba abiertamente el 27 de octubre de 2003 en el Aula El País: “a nosotros nos hace falta la conexión con todo lo que es el corredor mediterráneo, con un tren de las características que aquí se apuntan; nos hace falta un ancho de vía europeo que permita la circulación de mercancías hacia toda Europa”.

Parece ser que la Generalidad Valenciana quiere tomar cartas en el asunto, después de que las principales asociaciones de empresarios y la Cámara de Comercio digan que están dispuestos a pagar lo que sea por el corredor directo por Cuenca, ya lo hicieron para pedir el AVE y se está construyendo, lo que nos hace empezar a ser optimistas ahora con el Tren Convencional.


Los empresarios valencianos también lo tienen claro, y así lo han manifestado a través de la Cámara de Comercio y de distintas asociaciones.


Y es que no puede ser de otra forma, porque la competitividad del mercado actual, la congestión de las vías por Alcázar y Albacete, que aún con la puesta en funcionamiento del AVE seguirá siendo insuficiente por la adaptación del transporte de mercancías a los sistemas del siglo XXI, que según la directiva marco propuesta por la UE desaconseja el uso de las carreteras que debe ser sustituido por el ferrocarril; la reducción en más de 100 km de recorrido con respecto a Albacete, con la consecuente reducción de los costes por kilo de mercancía; y la necesidad de Valencia de disponer de la entrada por el norte de la ciudad, alternativa a la del otro corredor que se encuentra colapsada; y la unión del “Puerto Seco de Coslada” con el Puerto de Valencia; son algunas de las razones de peso.

Lo mismo que se creó la Plataforma Cívica Pro-Autovía, y sin dejar de existir se refundó como Plataforma Cívica Pro-AVE; ahora debemos plantearnos afrontar el nuevo reto de reflotar una estructura reivindicadora y coordinadora de instituciones, asociaciones empresariales, profesionales y vecinales de Cuenca y organizarse de nuevo para promover en Cuenca una sociedad movilizada en esta causa, que aproveche el momento que parece adecuado e ideal.
Empecemos por reclamar la inversión de los casi 200 millones de euros entre las provincias de Cuenca y Valencia, que contemplaban los Presupuestos Generales del Estado para las obras de adecuación de la Línea, y que nunca se supo de ellos.

Si el Estado incluyó esas cantidades, es porque ese Proyecto es importante y viable, y son otros intereses los que hacen que los gobiernos desistan del mismo
Por tanto, en este momento toca lanzar el balón al despacho de Barreda para que demuestre su intención en este tema, que por otra parte lo compromete con la firma de Bono en el Acuerdo de Murcia que decidió el trazado definitivo del AVE, porque se incluye la cláusula que obliga a las administraciones a invertir en la línea para su modernización.
En los Presupuestos Generales del Estado del año 2000 se contemplaban más de 200 millones de euros, entre las provincias de Cuenca y Valencia, para restaurar y adecuar el viario. Es el momento de exigirlos.

Si el anterior Alcalde, aún sabiendo que contaba con la ayuda de la mayoría de los conquenses, no lo hizo, esperemos que Francisco Pulido sepa valorar aquello de lo que dispone, que no es poco, y quiera encabezar un movimiento capaz de lograr metas absolutamente alcanzables, como lo fue en su día el trazado del Tren de Alta velocidad por la ciudad de Cuenca.

José Luis Collada Castreño
Presidente de Independientes por Cuenca

Anónimo dijo...

La posibilidad de ofertar suelo y mano de obra a un coste muy competitivo, hacen de una Cuenca bien comunicada un lugar ideal en el que instalar plantas de ensamblaje de cualquier bien de equipo a partir de componentes intermedios traídos de Oriente por barco. Además de otras posibilidades.

La rehabilitación de la línea para el transporte de mercancías es un proyecto de los más interesantes que ha tenido Cuenca en los últimos años.

Es evidente que un proyecto así, debería ir acompañado de la puesta en marcha de un gran espacio para uso industrial en las cercanías de la capital.

El debate está abierto y todos los partidos llevaban en su programas electorales este proyecto.