La 1ª enmienda
La libertad de prensa es consustancial con la libertad de expresión, siempre y cuando quien se quiera expresar tenga prensa para hacerlo: si los medios deciden guardar "respetuosos silencios" no existe Libertad. Los políticos mantienen con celo sus pastueños medios, igual que cultivan sus cuotas de jueces o sus avales partidarios pasándose a Montesquieu por el arco del triunfo.
He tenido la oportunidad de experimentar en primera persona las malas artes del "cuarto poder" en esta sociedad mediática que nos ha tocado vivir y en la que, paradójicamente, aumenta en paralelo información y desinformación.
Ocurre también que, a veces, el poder, los poderes, también el cuarto poder, tienen tendencia a servir sus propios intereses, entrelazados con otros, antes que a respetar la libertad individual y servir al interés general. No está claro quien controla a quien, si el poder a la prensa o la prensa al poder, yo me inclino más bien por lo segundo.
La libertad de expresión, y su corolario que es la libertad de prensa, nació como la última frontera en el control del poder político y económico : cada vez que un periodista deja de cumplir con su misión de informar de forma veraz y objetiva la Democracia se hace un poco más débil. Cada vez que el estatus de privilegio de los medios de comunicación se utiliza para servir intereses espurios se traiciona un poco más la Libertad de Expresión que no es la libertad de los periodistas, es la Libertad de todos nosotros.
PS : me dicen que ha fallecido Vicente Jara. Llevaba dos operaciones de corazón y dos perretes. Se ha quedado en la tercera. Los andantes de la Ruta Turística lo echarán de menos. Descanse en paz.
Antonio Melero Pita
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