Los agricultores conquenses que han contratado girasol destinado a biodiesel se van a encontrar ahora con un nuevo problema: la disminución de la ayuda europea de 45€ a 30€ por hectárea. Esto se une a los bajos precios que está percibiendo el girasol con destino a biodiesel por parte de las empresas (lo están pagando un 0,35 euros menos el kilo que el girasol para uso alimentario).
Por todo esto, ASAJA de Cuenca teme por el futuro de los cultivos energéticos y hace un nuevo llamamiento a las empresas para que se planteen una subida de precios. ASAJA de Cuenca siempre ha apostado por los cultivos energéticos, pero teme que la actitud de las empresas, que no ayudan a que mejore la situación, ponga en peligro el futuro de este cultivo. De hecho, esto ya ha ocurrido con el trigo o con la cebada que ha pasado de las 115.000 hectáreas del año pasado a 31.000 en la presente campaña.
La Organización Agraria asegura que para la próxima campaña va a intermediar para garantizar que las empresas incluyan en el contrato-tipo la fórmula de variabilidad de los precios en función de la evolución de los mercados. Pero para entonces se corre el riesgo de que la apuesta por estas energías alternativas se reduzca considerablemente, e incluso desaparezca.
Por tanto, los responsables de esta situación son las empresas transformadoras, y ellas tienen la solución modificando los precios fijados en los contratos y equiparándolos a los del mercado alimentario.
Este problema afecta a la provincia de Cuenca de forma especial ya que cuenta con la mayor superficie de girasol en España y de cultivos energéticos. De las casi 84.000 hectáreas de girasol destinado a biodiesel que hay en Castilla-La Mancha más del 80% se encuentra en nuestra provincia.
1 comentario:
no sabemo lo que vamo a haser con el muesli que nos ha sobrao.
vamoj Frejneda
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