
Multas que, según la normativa, oscilan entre los 150 y los 350 euros y la retirada de la documentación del vehículo hasta que éste sea reparado, y cumpla con los límites establecidos. Aunque este máximo depende de la cilindrada del vehículo, el jefe de Policía Local, Francisco Durán, indicó en rueda de prensa que no podrán superar los 80 ó 90 decibelios.
Los controles se realizarán a todas horas del día, con el vehículo parado, y aunque no existirá sanción, sí que se retirará la documentación del vehículo para que se ponga remedio a la infracción. Según Durán, "se trata de atajar los comportamientos incívicos y eliminar el ruido de las calles".
Esta será la primera medida que lleve a cabo el Ayuntamiento para conseguir reducir la contaminación acústica en Cuenca. Además, el alcalde, Francisco Pulido, adelantó que ya han mantenido contactos con la Escuela Politécnica para elaborar un mapa de ruidos con las zonas más conflictivas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario