
Nos encontramos ante la denuncia de una situación que ha sido permitida y autorizada por el Ayuntamiento, que como en otros casos sigue una política urbanística primando los intereses particulares de los constructores, y que en calles como la céntrica y emblemática calle de Calderón de la Barca no ha sido capaz de velar por su protección e incluso ha provocado que se ponga en riesgo la estabilidad de un inmueble, concretamente el del nº 29, y que ha hecho que los vecinos por miedo a su derrumbe abandonen sus casas.
Pero una calle, donde también otro edificio próximo al mencionado (el correspondiente al nº 23) fue derribado a pesar de que previamente la Comisión Regional de Urbanismo informó desfavorablemente de la pretensión del Ayuntamiento de Cuenca de descatalogarlo del inventario provisional de bienes inmuebles, y nada hizo la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico o la Delegación de Cultura en Cuenca.
Por ello, desde Izquierda Unida exigimos a los miembros de esta Comisión de Patrimonio Histórico y al Delegado de Cultural que cumplan con su obligación y con sus competencias y velen por la conservación y enriquecimiento del patrimonio histórico. Nada les impide actuar de oficio y denunciar actuaciones como ésta y tantas otras, que ahora también denuncian los arquitectos respecto al Casco Antiguo, pero mucho nos tememos que pesen más sus “obligaciones” partidistas que sus obligaciones como gestores públicos con responsabilidades que cumplir y asumir, otorgadas por ley.
Imagen de Urbanismo Ciudadano Cuenca
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